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Dejardin

5 consejos para mantener tus muebles de exterior

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Los muebles de exterior están expuestos a muchos factores distintos que pueden hacer que dejen de lucir en nuestros patios, terrazas, jardines o porches y pueden incluso llegar a dañarlos de forma que tengamos que repararlos o incluso sustituirlos. Estos factores pueden ser el agua de la lluvia, el sol, el aire e incluso el mismo uso de ellos, así que para mejorar la calidad de vida de nuestros muebles os traemos una serie de sencillos y económicos consejos.

1. Tener en cuenta el material con el que está hecho nuestro mueble

Por muy obvio que parezca, no todos los materiales se limpian y mantienen de la misma forma. Ciertos materiales son más resistentes y las técnicas de limpieza y mantenimiento difieren mucho de algunos otros. Un ejemplo claro de esto es el mantenimiento de las sillas de hierro y forja, que con el agua se oxidan con facilidad mientras que la cerámica posee una gran resistencia y aguantará sin apenas necesitar mantenimiento.

2. Utiliza fundas para proteger los muebles situados al aire libre

Tanto la lluvia, como el polvo, el aire o la exposición al sol son factores que pueden acelerar el deterioro de los muebles (incluso de los que pensemos que son más resistentes). Para mitigar esa incidencia de los factores ambientales solo tenemos que utilizar fundas para nuestros muebles.

Sin embargo, utilizar un plástico que tengamos en casa y asegurarlo con cuerda o cinta no es la opción más adecuada aunque pensemos que es mejor que nada. Utilizar materiales de baja calidad o que no estén diseñados para llevar a cabo esa función pueden ser más dañinos que una solución.

Las fundas que debemos utilizar tienen que adaptarse todo lo posible a los muebles que vayamos a cubrir y estar diseñadas a prueba de agua y ser transpirables. Deben evitar que la lluvia alcance a los muebles para que no se mojen y deterioren, pero a su vez deben ser transpirables para que no se condense la humedad y se pueda formar moho.

Hay distintos materiales que pueden ayudarnos a proteger los muebles. Entre estos materiales encontramos distintos tipos de poliésteres (resinados, recubiertos de poliuretano, transpirables, etc.) y la rafia de polipropileno. Sin embargo, las fundas de PVC traslúcido no ayudarán tanto ya que es un material no transpirable ni resguarda de los rayos ultravioletas.

3. Utiliza barnices en los muebles de madera

Una muy buena forma de ayudar a los muebles de madera es el uso de barnices. Entre los beneficios del uso de barnices encontramos que protegen la madera del sol y la sellan, son muy resistentes y mejoran la apariencia y brillo de los muebles.

Entre los barnices para la madera destaca el aceite de teca. Este aceite es el protector que más se utilizada dado que mejora la resistencia de la madera frente a la temperatura, el sol y las manchas además de nutrir y dar brillo a la madera. Dependiendo de lo dura que sea la madera habrá que dar una o más aplicaciones al año.

4. Revisar el ensamblaje de los muebles

Las sillas y mesas plegables tienen un desgaste extra por el uso. El tener que montar y desmontar este tipo de muebles hace que se pueda acelerar el desgaste y lleguen a deteriorarse en gran medida si no realizamos una revisión cada poco tiempo.

Aunque no lo parezca, un tornillo mal apretado o un leve chirrido al plegar una silla puede hacer que se dañe rápidamente y, en ocasiones, hasta de manera irreversible. Esta revisión es muy sencilla y solo tendremos que apretar los tornillos de nuestros muebles y comprobar que los puntos de flexión estén correctamente engrasados.

5. No almacenar los muebles de cualquier manera

En muchas ocasiones, apilamos los muebles o incluso los tumbamos porque nos resulte más cómodo o porque de determinada manera ocupan menos espacio. No obstante, esta práctica puede hacer que se acumule agua en época de lluvias y se dañe el material. Por ello, siempre que sea posible, hay que mantener los muebles en su correcta posición.

También cabe la posibilidad de hacernos con fundas que nos permitan guardar los muebles de la forma más cómoda y evitar que sufran esos daños que no tuvimos en cuenta a la hora de colocarlos de esa determinada forma. Siempre es aconsejable el uso de fundas como se mencionó anteriormente y si es posible no colocar los muebles de forma que puedan ser dañados por la intemperie.

Estos consejos son fáciles de seguir y te ayudarán a que tus muebles de exterior se conserven mejor durante mucho más tiempo. Recuerda siempre informarte sobre los mejores hábitos de mantenimiento y cuidado y ten en cuenta los materiales de todos tus muebles.